Y a pesar de todo…
… escribo.
No hay manera, aunque no quiera termino haciendo lo de siempre, trato de hacer otras cosas pero solo desarrollo más ideas nefastas sobre la vida, encierros y sombras del inconsciente visible en mi mente, en mi cuerpo y alma, sangre seca, tinta húmeda de lágrimas y frío sudor de siestas del olvido.
Hoy veo que no hay salida, veo que no hay momentos crudos de libertad, de soledad, de acciones inconclusas, de deseos no cumplidos, sueños vapuleados por la rutina…
Vuelvo a masticar la oreja del miedo que me da, guarida del pensar, pero ves, ya es tarde para todo.
Es tarde para pensar en si queda tiempo antes de que sea tarde para levantarme y ponerme a laburar… qué hora es…?
Chau, qué boludo… me quedé dormido…

Escribe un comentario